El 30 de junio de 2019 marca un hito en la larga y profunda historia compartida entre España y Filipinas. Por 17º año consecutivo, se celebraba en Baler, capital de la provincia de Aurora, al noreste de Luzón, el Día de la Amistad Hispano-Filipina.

Adrián Valbuena. tataranieto del cabo Jesús García Quijano, fue el abanderado en la emotiva recreación de la salida de la iglesia que realizó la Asociación Héroes de Baler – Últimos de Filipinas 120 años después del final del asedio. Foto de Vicente Bataller.
La fecha rememora el día de 1899 en el que el general Emilio Aguinaldo, presidente de la primera República Filipina, emitió un salvoconducto ordenando que los supervivientes del destacamento de Cazadores nº 2, tras atrincherarse en la iglesia de San Luis Obispo de Tolosa durante 337 días, con sus noches, no sólo no fueran tratados como enemigos, sino “por el contrario, como amigos, legendarios hijos del Cid y de Pelayo”. Este decreto de Aguinaldo pasó a la historia como una oda sin parangón ni precedente conocido desde el año 390 a.C., cuando el jefe galo Breno, tras sitiar y conquistar Roma, acuñó la expresión Vae victis! (¡Ay, de los vencidos!) para resaltar la impotencia de los derrotados.
Tras un siglo de paulatina indiferencia y olvido mutuos entre Madrid y Manila, la iniciativa para recuperar los lazos históricos entre Filipinas y España la tomó en 2002 el senador Edgardo Javier Angara, probablemente el político filipino más relevante desde el propio Aguinaldo y de Manuel L. Quezon, primer presidente de la Mancomunidad de Filipinas en 1935 y, al igual que Edgardo Angara, un nativo del municipio de Baler, en cuya iglesia llegó el ocaso definitivo del Imperio español.
En este 120 aniversario, han sido innumerables los momentos de emoción contenida al poner en valor el descomunal fondo de convivencia entre ambos países y al dar nuevo paso adelante para rescatar del olvido el legado universal que entrañan los hechos acontecidos en Baler en los albores el siglo XX. A continuación, aquí seleccionamos algunos de esos instantes.
El primero es este reportaje de Sara Armas, la corresponsal de la agencia EFE en Filipinas, porque resume bien lo acontecido durante la efeméride y porque ha contribuido -más de lo cuantificable- a dar a conocer en España cómo se celebra cada año en Baler el Día de la Amistad entre España y Filipinas:
También destacamos este vídeo, editado por la Asociación Últimos de Filipinas- Héroes de Baler, que ha circulado viralmente entre miles de dispositivos móviles, hasta superar la cota de las 100.000 reproducciones, una muestra del interés que existe en España, más allá de la instrumentalización ideológica que se hace de nuestra Historia, por conocer la gesta militar y civil (en definitiva, humana) ocurrida en Baler. Una creativa mezcla de cortes de la película de 1945 con la recreación de la salida de la iglesia, 120 años después, por la expedición de la Asociación Últimos de Filipinas – Héroes de Baler, liderada por el presidente Aurelio Calvo Infante y el abanderado Adrián Valbuena, tataranieto de Jesús García Quijano, el héroe de Viduerna de la Peña (Palencia). El ramo de flores, con las banderas de ambas naciones, fue transportado por su nieta, María García García, y por Enrique Castillo, bisnieto de Felipe Castillo, el más longevo de los supervivientes del asedio, seguidos por Marcos y Francisco Cervantes, nietos del soldado murciano Luis Cervantes y por Toni y Toni Bauza, sobrino nieto y sobrino tararanieto, respectivamente, de Antoni Bauza, ‘el de las cruces’, como se le conocía en su pueblo natal, Petra, en Mallorca. Una recreación, auspiciada por la National Historical Commission of The Philippines, que puede ser considerada como histórica entre las 17 celebraciones anteriores de la efeméride.
Otro momento que quedará registrado en la historia de esta singular celebración fue el tributo que el Ayuntamiento de Baler rinde cada año a los revolucionarios filipinos que asediaron la iglesia de Baler, al contar en esta ocasión con la presencia activa de la expedición española, haciendo realidad el espíritu de amistad de la jornada, en el enclave de Putok sa Dikaloyungan, un pequeño monumento en El Real, el lugar escondido en plena selva donde los insurrectos, como se les llamaba entonces, juraron alzarse en armas contra el dominio español el 3 de septiembre de 1897. Los descendientes de los kastilas, como nos denominaban los filipinos, nos reunimos allí con los descendientes de Teodorico Novicio, Anterio Amatorio, Norberto Valenzuela, Isabelo Palispis y el propio Coronel Simon Tecson, haciendo cierto el mecanismo auto-corrector que, en ocasiones, tiene la Historia.
Todos los miembros de la expedición contuvimos la emoción durante los actos de celebración, salvo en nuestra primera visita en grupo a la iglesia. Los 8 descendientes directos de 4 de los supervivientes (el cabo García Quijano y los soldados Felipe Castillo, Antoni Bauza y Luis Cervantes) dimos rienda suelta a nuestros recuerdos de la infancia para compartir con el resto de Cazadores el torrente sentimental que produce adentrarse entre esas cuatro paredes.
“Hoy conmemoramos que lo que comenzó con muerte, guerra y fatalidad y terminó en amistad y respeto mutuo. En lugar de conmemorar cómo los colonizadores se rindieron después de un asedio de 11 meses, es mejor que, como nación, recordemos que casi cuatro siglos de dominio español concluyeron con reconciliación, amistad, compasión y camaradería”, explicó el senador Sonny Angara, oriundo de Baler e hijo del también Senador Edgardo Angara, quien promovió en 2002 la declaración del Día de la Amistad Hispano-Filipina. Fue un honor regalar a Sonny una camiseta personalizada de la selección española de fútbol.
A continuación, la foto de grupo con el ministro (secretary) de Defensa, Delfin Lorenzana, el senador Sonny Angara, el alcalde saliente de Baler Nelianto Bihasa, el diputado de la provincia de Aurora Rommel T. Angara, el director de la National Historical Commission of The Philippines, Rene Escalante, y el embajador de España en Filipinas, Jorge Moragas, junto al Ayuntamiento de Baler, situado en el edificio que albergaba, en 1898, la Comandancia Político-Militar del Distrito de El Príncipe.
En el Casino Español de Manila celebramos la cena de despedida de la expedición, degustando el mismo menú que fue servido a los héroes de Baler tras su regreso a Manila en julio de 1899, apenas unos días antes de embarcarse en el vapor Alicante con rumbo a Barcelona. El presidente de la Asociación, Aurelio Calvo, entregó a cada expedicionario el diploma de Cazador, el de Dama de Honor a las expedicionarias y el Diploma de Honor a Javier Galván, director del Instituto Cervantes de Manila y buen amigo de Baler. Un gran colofón a tan memorable viaje.
Este artículo quedaría incompleto sin una fotografía de los verdaderos protagonistas de la efeméride. La más conocida es ésta, que fue tomada el 7 de julio de 1899 en el Palacio de Santa Potenciana, en Intramuros, donde se alojaron tras su llegada a Manila antes de regresar a España. A continuación, los nombres y el lugar de procedencia de los 35 supervivientes:
- Saturnino Martin Cerezo (Miajadas, Cáceres)
- Gregorio Catalán Valero (Osa de la Vega, Cuenca)
- Vicente Pedrosa Carballeda (Carballino, Orense)
- Loreto Gallego García (Requena, Valencia)
- Ramón Buades Tormo (Carlet, Valencia)
- Miguel Méndez Expósito (Puebla de Azaba, Salamanca)
- José Jiménez Berro (Almonte, Huelva)
- Felipe Castillo Castillo (Castillo de Locubín, Jaén)
- José Pineda Turá (Sant Feliu de Codines, Barcelona)
- José Martínez Santos (Culleredo, Coruña)
- Eufemio Sánchez Martínez (Puebla de Don Fadrique, Granada)
- Ramón Ripollés Cardona (Morella, Castellón)
- Timoteo López Larios (Alcoroches, Guadalajara)
- Pedro Planas Basagañas (Sant Joan de les Abadesses, Gerona)
- Francisco Real Yuste (Cieza, Murcia)
- Luis Cervantes Dato (Mula, Murcia)
- Juan Chamizo García (Valle de Abdalajís, Málaga)
- Manuel Menor Ortega (Sevilla)
- Marcelo Adrián Obregón (Villalmanzo, Burgos)
- Marcos Mateo Conesa (Tronchón, Teruel)
- Antonio Bauzá Fullana (Petra, Mallorca)
- José Hernández Arocha (La Laguna, Tenerife)
- Eustaquio Gopar Hernández (Tuineje, Fuerteventura)
- Santos González Roncal (Mallén, Zaragoza)
- Miguel Pérez Leal (Lebrija, Sevilla)
- José Olivares Conejero (Caudete, Albacete)
- Emilio Fabregat Fabregat (Salsadella, Castellón)
- Jesús García Quijano (Viduerna de la Peña, Palencia)
- Bernardino Sánchez Caínzos (Guitiriz, Lugo)
- Domingo Castro Camarena (Aldeavieja, Ávila)
- Pedro Vila Garganté (Talteüll, Lérida)
- Ramón Mir Brills (Guissona, Lérida)
- * Rogelio Vigil de Quiñones (Marbella, Málaga)
- * Félix Minaya Rojo (Almonacid de Toledo, Toledo)
- * Juan Bautista López Guillén (Pastrana, Guadalajara)
* No aparecen en esta fotografía.
Algunos de estos momentos, por su importancia simbólica, deben mantenerse en el tiempo, por lo que no hemos dudado en actualizar nuestro documental Los últimos de Filipinas. Regreso a Baler, disponible en su sección específica de este blog. ¡Larga vida a la Amistad entre España y Filipinas!
El soldaso número 4 es de Requena, provincia de Valencia y no Alicante, tal y como apuntan. Saludos
Cierto, ya está corregido. Muchas gracias!
Ramón Ripollés es de Morella y Emilio Fábregat de Salsadella
Gracias Constantino. Ya he corregido el nombre de sus pueblos. Un cordial saludo
[…] Por otro lado, resulta extraordinario que, más de un siglo después, la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, por iniciativa del Senador Edgardo J. Angara, declarase en 2002 cada 30 de junio como el Día de la Amistad entre España y Filipinas. Especialmente emotiva ha sido la última celebración del final del asedio, de la que damos cuenta en el documental Los últimos de Filipinas (Regreso a Baler) y en el post Momentos inolvidables en el homenaje a los Últimos de Filipinas durante el 120º aniversario del si…. […]