Leemos con fruición un artículo de Elisa Gómez Pedraja, en la revista de la Asociación Cántabra de Genealogía, en el que la autora indaga sobre el paradero de la campana de la iglesia de Baler, donde el Destacamento de Cazadores nº 2 sobrevivió al histórico asedio entre el 30 de junio de 1998 y el 2 de julio de 1899.
Aunque en el Museo de Baler se exhibe hoy en día la campana que aparece en la fotografía, Elisa Gómez Pedraja asegura en este artículo que no se trata de la campana original, pues ésta fue donada en 1904 por Fray Juan López, uno de los dos franciscanos que sobrevivieron al asedio, a D. Antonio Victoriano Correa, cántabro de Comillas y Vice-Presidente, en ese momento, de la Compañía General de Tabacos de Filipinas. Incluye en su artículo una carta inédita de Fray López certificando ese regalo.
Lamentablemente, la autora ha consultado distintos archivos, como los de la Compañía Transatlántica en el Museo Marítimo de Barcelona, sin hallar aún alguna pista sobre el paradero de la auténtica campana de Baler. Desde aquí nos sumamos a su búsqueda y felicitamos sinceramente a la autora por sacar a la luz este hecho tan curioso y desconocido.
Aurelio Calvo, presidente de la Asociación Últimos de Filipinas – Héroes de Baler, y Jesús Valbuena, bisnieto del cabo García Quijano, primer herido español en el asedio, en el campanario de la iglesia de Baler (2017).