{"id":706,"date":"2020-03-15T21:26:18","date_gmt":"2020-03-15T21:26:18","guid":{"rendered":"https:\/\/baleria.com\/wordpress\/?p=706"},"modified":"2020-03-15T22:00:47","modified_gmt":"2020-03-15T22:00:47","slug":"de-como-los-ultimos-de-filipinas-derrotaron-en-baler-a-la-epidemia-del-beri-beri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/baleria.com\/wp\/?p=706","title":{"rendered":"De c\u00f3mo los \u00faltimos de Filipinas derrotaron en Baler a la epidemia del beri-beri"},"content":{"rendered":"\n<p>En estos extra\u00f1os d\u00edas de teletrabajo, encierro familiar en casa, mensajes de whatsapp que destilan una psicosis soterrada y, finalmente, de una catarsis colectiva con el objetivo com\u00fan de doblar la curva de contagios por la pandemia del COVID 19, algunos tweets han mencionado la enorme capacidad de supervivencia que demostraron los h\u00e9roes de Baler para sobreponerse a las condiciones tan adversas que les toc\u00f3 superar durante el hist\u00f3rico asedio en la iglesia de San Luis Obispo de Tolosa ente julio de 1898 y junio de 1899.<\/p>\n\n\n\n<p>De\nhecho, las enfermedades (el beri-beri y la disenter\u00eda) causaron 15 de las 19\nbajas que sufri\u00f3 el destacamento durante los 337 d\u00edas de terrible asedio a\nmanos de un n\u00famero indeterminado, aunque s\u00ed muchas superior, de <em>insurrectos<\/em> (revolucionarios del Katipunan).\n\u00bfC\u00f3mo consiguieron frenar la pandemia de beri-beri, enfermedad tropical provocada\npor avitaminosis, dentro de la iglesia?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antecedentes al sitio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar a Baler, la peque\u00f1a aldea costera fundada por los franciscanos en la costa oriental de Luz\u00f3n, eran 55 hombres inseguros y mal armados. Se encontraban rodeados de selva, mar, monta\u00f1a y una poblaci\u00f3n pro-<em>katipunera <\/em>de unas 1.900 almas, al otro lado de la impenetrable Sierra Madre. Aquellos hombres, cincuenta soldados, tres oficiales, el m\u00e9dico y el sanitario mascullaban para s\u00ed el recuerdo tr\u00e1gico de apenas unos meses atr\u00e1s, cuando el destacamento del Teniente Mota sufri\u00f3 el asalto a <em>bolo<\/em> (machete) que acab\u00f3 violentamente con el propio teniente y 9 soldados m\u00e1s. Doce de los que posteriormente se convertir\u00edan en h\u00e9roes tambi\u00e9n estuvieron ah\u00ed. Ya conoc\u00edan Baler en primera persona.<\/p>\n\n\n\n<p>A nadie se le escapaba que la cabecera del Distrito de El Pr\u00edncipe (hoy provincia de Aurora) era una ratonera. Y la firma de la Paz de Biac-nabac-t\u00f3 apenas una tregua. El 27 de junio se terminan las dudas. Los vecinos se alejan de sus chozas de nipa y bamb\u00fa ante el inminente ataque y el pueblo queda desierto. A los soldados espa\u00f1oles s\u00f3lo les queda una opci\u00f3n: refugiarse de los silencios de la selva en la \u00fanica construcci\u00f3n s\u00f3lida, la iglesia de mamposter\u00eda con cal y arena. Se encierran despu\u00e9s de hacer todo el acopio posible de v\u00edveres y municiones, abundantes a\u00fan desde que partieran los 400 hombres que hab\u00edan estado en el pueblo a primeros de 1898 con la misi\u00f3n, m\u00e1s bien la quimera, de pacificar la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres d\u00edas despu\u00e9s, mientras realizan una patrulla por el pueblo a las \u00f3rdenes del Teniente Mart\u00edn Cerezo, son atacados por fuerzas rebeldes apostadas en la ribera del r\u00edo. Ante aquel ataque, se ven obligados a retroceder hasta la iglesia, llevando como pueden al Cabo Jes\u00fas Garc\u00eda Quijano (mi bisabuelo Chus), de 23 a\u00f1os, herido junto al puente Espa\u00f1a tras recibir una bala en el tal\u00f3n del pie izquierdo. Ni por delirio pod\u00eda imaginar este campesino palentino la agon\u00eda, el dolor y la humedad tropical que iba a sufrir durante los pr\u00f3ximos once meses de su vida. Ni tampoco que bajo esa improvisada bandera rojigualda en la torre se fraguaba con sangre la  \u00faltima haza\u00f1a del Imperio espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Julio de 1898:<\/strong> Los soldados espa\u00f1oles asumen que est\u00e1n rodeados por fuerzas muy superiores. Unos y otros comienzan a enviarse mensajes, en algunos de los cuales se intercambian regalos (los rebeldes mandan tabaco y son contestados por los espa\u00f1oles con una botella de jerez). Los filipinos tratan de convencer a los espa\u00f1oles de que la guerra est\u00e1 perdida y que su \u00fanico camino es la rendici\u00f3n. Los espa\u00f1oles no les creen y deciden hacerse fuertes en la iglesia. Perforan un pozo en el patio, teniendo la fortuna de hallar agua en abundancia a cuatro metros de profundidad. Poco despu\u00e9s, construyen un horno para hacer pan, terraplenan todos los huecos, se alternan en turnos de sue\u00f1o y vigilancia, cavan trincheras, sudan la humedad irrespirable y susurran ante el altar \u201cSe\u00f1or, morir habemos, ya lo sabemos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 4 los sitiados realizan una breve ofensiva fuera de la iglesia con el objeto de destruir los antiguos barracones, la escuela y algunas casas cercanas, ya que desde estos lugares eran atacados f\u00e1cilmente. El d\u00eda 18 resulta herido el cabo Juli\u00e1n Galvete Iturmendi, que morir\u00e1 d\u00edas despu\u00e9s y ser\u00e1 la primera baja de la guarnici\u00f3n espa\u00f1ola. El d\u00eda 20, los filipinos lanzan una fuerte ofensiva que dura casi veinte horas. Los espa\u00f1oles, para ahorrarse munici\u00f3n y desconcertar al enemigo, permanecen en silencio sin responder al fuego enemigo. El d\u00eda 31 los <em>insurrectos<\/em> lanzan otra ofensiva empleando varios ca\u00f1ones. La iglesia sufre da\u00f1os en las puertas y en el techo y una parte importante queda a la intemperie.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Agosto de 1898: <\/strong>El d\u00eda 3, mientras estaba de guardia, deserta el mallorqu\u00edn Jaime Caldentey, que morir\u00e1 al d\u00eda siguiente por un disparo realizado desde la iglesia. D\u00edas despu\u00e9s, informados por el desertor de que el sector m\u00e1s vulnerable de la iglesia era el situado al norte, los filipinos lanzan un fuerte ataque sobre este punto. Llegan a colocar una escalera en el muro del templo, pero son rechazados. El d\u00eda 13 Manila cae en manos norteamericanas tras pacto entre el General Ferm\u00edn J\u00e1udenes y el almirante norteamericano Dewey. Las tropas espa\u00f1olas son definitivamente vencidas y comienzan a ser repatriadas. En Baler sigue el intercambio de disparos y ca\u00f1onazos y los espa\u00f1oles no dan cr\u00e9dito a los mensajes que hablan de derrota. En todo caso, conf\u00edan en que ning\u00fan ej\u00e9rcito deja abandonado un destacamento durante mucho tiempo. Los <em>insurrectos<\/em>, liderados por el coronel Calixto Villacorta, env\u00edan a dos p\u00e1rrocos espa\u00f1oles, los frailes Juan L\u00f3pez y F\u00e9lix Minaya, para intentar convencerles de la rendici\u00f3n. Pero los sitiados no s\u00f3lo no se rinden, sino que el comandante pol\u00edtico-militar del Distrito de El Pr\u00edncipe, el Capit\u00e1n Las Morenas, pide a los dos emisarios que permanezcan con ellos. El d\u00eda 25 se registra la primera v\u00edctima del beri-beri, el p\u00e1rroco de Baler C\u00e1ndido G\u00f3mez Carre\u00f1o, muy querido por los soldados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Septiembre de 1898:<\/strong> Crece la angustia ante la imposibilidad de responder a los ca\u00f1onazos, la humedad que pudre los alimentos, los gritos con noticias confusas, las heridas de bala, los harapos y pies descalzos, el cansancio mental y f\u00edsico, la oscuridad. Los rebeldes hacen llegar a los sitiados varias cartas, una de ellas del gobernador civil de Nueva \u00c9cija, Dupuy de L\u00f4me, en la que se les informa de la p\u00e9rdida definitiva de Filipinas. Pero los espa\u00f1oles se muestran incr\u00e9dulos ante esas noticias, al pensar que es imposible que se haya perdido todo el archipi\u00e9lago en tan poco tiempo. El d\u00eda 30 muere el soldado Francisco Rovira por disenter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Octubre de 1898:<\/strong> Los sitiados sufren cinco fallecidos m\u00e1s, entre ellos el primer Teniente Juan Alonso Zayas, que fallece el d\u00eda 18 de beriberi. El mando recae desde ese momento en el Teniente Saturnino Mart\u00edn Cerezo. Los otros fallecidos, tambi\u00e9n a causa del beriberi, son el cabo Jos\u00e9 Chaves Mart\u00edn y el soldado Ram\u00f3n Donant Pastor, el d\u00eda 9, el soldado Jos\u00e9 Lafarga, el 22, el soldado Miguel P\u00e9rez Leal, el 23, y el soldado Rom\u00e1n L\u00f3pez Lozano, el 25. Para empeorar a\u00fan m\u00e1s las cosas, el m\u00e9dico Vigil de Qui\u00f1ones tambi\u00e9n cae herido de gravedad. Con la intenci\u00f3n de frenar la propagaci\u00f3n del beriberi se preparan nuevos sistemas de ventilaci\u00f3n. Buena parte de la guarnici\u00f3n apenas se mantiene en pie y los soldados que se encuentran en mejor estado trasladan a sus compa\u00f1eros desde las camas hasta las sillas situadas en los puestos de vigilancia. Los filipinos vuelven a informar a los espa\u00f1oles de que la guerra ha terminado y han sido derrotados. Les proponen rendirse y ser embarcados para Espa\u00f1a. Los sitiados les contestan que todo es una farsa, un burdo <em>fake<\/em>. El tiempo avanza muy lentamente en las ant\u00edpodas del mapa del mundo visto desde Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Noviembre de 1898:<\/strong> Otros 5 fallecidos, entre ellos, tambi\u00e9n por beri-beri el Capit\u00e1n Enrique Las Morenas, quien en pleno delirio escribe una carta a los sitiadores ofreci\u00e9ndoles una amnist\u00eda y un trato ben\u00e9volo si deponen las armas. Los otros fallecidos son los soldados Juan Fuentes Dami\u00e1n, Baldomero Larrode Paracuellos, Manuel Navarro Le\u00f3n y Pedro Izquierdo. Sin apenas ventilaci\u00f3n, la humedad y el hedor hacen el aire m\u00e1s irrespirable cada hora de cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Diciembre de 1898:<\/strong> Mientras en Par\u00eds, el d\u00eda 10, se firma el Tratado en el que Espa\u00f1a vende el archipi\u00e9lago a EE.UU. por 20 millones de d\u00f3lares, en Baler ya casi todos est\u00e1n enfermos. Han fallecido 11 por beri-beri y la muerte inminente por desnutrici\u00f3n parece inevitable. El Teniente Mart\u00edn Cerezo ya s\u00f3lo tiene bajo su mando a 35 soldados, un corneta y 3 cabos. Apenas cuentan con v\u00edveres y lo \u00fanico que poseen en cantidad suficiente son municiones para mantener el fuego con el enemigo. El d\u00eda 8 se registra una nueva baja por beri-beri, la del canario Rafael Alonso Mederos. Sin embargo, al tratarse de una fecha festiva (la Inmaculada) y con el fin de no dejar caer la moral, el Teniente Mart\u00edn Cerezo reparte crepes, caf\u00e9 y sardinas entre sus hombres. El d\u00eda 14 tiene lugar el \u00faltimo estertor del Imperio espa\u00f1ol. Debido a la acuciante falta de alimentos, Mart\u00edn Cerezo, a petici\u00f3n del Doctor Vigil, decide que varios hombres salgan de la iglesia para conseguir unos frutos que se hallan a poca distancia. La expedici\u00f3n es comandada por el cabo Jos\u00e9 Olivares, al que acompa\u00f1an otros 14 hombres en tan desesperada misi\u00f3n. El resto de la guarnici\u00f3n tiene el cometido de hacer fuego para crear la mayor confusi\u00f3n posible. A pesar de enfrentarse a un enemigo m\u00e1s numeroso y bien parapetado, la ofensiva obtiene un \u00e9xito rotundo. Los 15 hombres consiguen incendiar gran parte del pueblo, incluida la vecina casa-cuartel desde la que eran hostigados, y destruyen las trincheras que el enemigo ha logrado situar cerca de la iglesia. Sin sufrir ninguna baja, los espa\u00f1oles logran adem\u00e1s gran cantidad de calabazas y naranjas, que arrancan de los \u00e1rboles cercanos. Al alejar al enemigo a una cierta distancia, los sitiados pueden tambi\u00e9n abrir las puertas de la iglesia, lo que permite un mejor sistema de ventilaci\u00f3n. Ciento sesenta y siete d\u00edas despu\u00e9s, se abren las puertas para oxigenar la iglesia convertida en c\u00e1rcel y cementerio. El espacio ganado en el ataque les permite, a su vez, crear una fosa s\u00e9ptica, que mejora sensiblemente las condiciones higi\u00e9nicas, y cultivar un peque\u00f1o huerto de tomates y pimientos. Consiguen as\u00ed derrotar a la letal epidemia que durante varios meses les ven\u00eda aniquilando. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunas conclusiones para frenar al COVID 19<\/strong>. Son m\u00faltiples las lecciones que podemos aprender de este heroico destacamento. Resulta evidente -aunque tristemente siga siendo un episodio desconocido en nuestros libros de Historia- que Baler contiene un c\u00f3digo de honor universal, basado en valores imperecederos, como la empat\u00eda, el sentido del deber, el apego a la vida, la magnanimidad o la gratitud. En los alrededores y el interior de la remota iglesia de Baler, ocurrieron hechos sin parang\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, la propia supervivencia del diezmado destacamento&nbsp;durante un terror\u00edfico asedio de 11 meses, sin olvidar la reacci\u00f3n de los l\u00edderes&nbsp;<em>kapituneros<\/em>,&nbsp;liderados por Emilio Aguinaldo, una vez que los nuestros decidieron salir de la iglesia por su propio pie, impartiendo ambos bandos una genuina lecci\u00f3n para la posteridad. Por otro lado, resulta extraordinario que, m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, bas\u00e1ndose en un hecho de guerra \u2018sin vencedores ni vencidos\u2019, el Gobierno filipino declarase en 2002 el 30 de junio como D\u00eda de la Amistad entre Espa\u00f1a y Filipinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero concretamente, para derrotar a la epidemia del beri-beri, el Destacamento de Cazadores n\u00ba 2 en ning\u00fan momento se dej\u00f3 atenazar por el miedo. Pese a que todo parec\u00eda perdido, fueron proactivos ante la adversidad. No toleraron la falta de disciplina entre compa\u00f1eros, conscientes de que la irresponsabilidad de unos la pagar\u00edan entre todos, ni perdieron el foco en el objetivo compartido de sobreponerse juntos a la situaci\u00f3n, cogiendo con asertividad las riendas de su propio destino. Quienes estaban menos d\u00e9biles en la emboscada de diciembre, sabedores de que si no hac\u00edan nada todos acabar\u00edan enfermos y morir\u00edan, se ofrecieron como voluntarios para salir del fuerte, incendiar por sorpresa las trincheras enemigas, conseguir alimentos frescos y airear el interior de la iglesia. Mantuvieron la cohesi\u00f3n y la moral como un \u00fanico equipo, demostr\u00e1ndose unos a otros que la solidaridad y la generosidad son los aut\u00e9nticos pilares del bien com\u00fan. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>#YoMeQuedoEnCasa:<\/strong> Sum\u00e1ndose a la campa\u00f1a de muchos profesionales del sector cultural espa\u00f1ol, que han decidido compartir sus obras a trav\u00e9s de Internet durante este periodo de cuarentena, tambi\u00e9n <a href=\"http:\/\/www.musasproducciones.com\">Musas Producciones<\/a> ha puesto en abierto -para su visionado gratuito- el documental <em>Los \u00faltimos de Filipinas. Regreso a Baler<\/em>,  que explica, con in\u00e9ditos testimonios de los descendientes de ambos bandos, el desenlace de esta gesta con la narraci\u00f3n del gran pol\u00edmata Luis Eduardo Aute.<\/p>\n\n\n\n<figure><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/video\/397804089\" width=\"640\" height=\"360\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/vimeo.com\/397804089\">Los \u00faltimos de Filipinas. Regreso a Baler #YMQEC<\/a> from <a href=\"https:\/\/vimeo.com\/musasproducciones\">Musas Producciones<\/a> on <a href=\"https:\/\/vimeo.com\">Vimeo<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe duda de que este aislamiento es una oportunidad id\u00f3nea para aprender de nuestra historia, al empatizar con este pu\u00f1ado de hombres que protagoniz\u00f3, en palabras de Azor\u00edn, \u201cla p\u00e1gina m\u00e1s brillante que desde Numancia, s\u00ed, desde Numancia, ha escrito el hero\u00edsmo espa\u00f1ol.\u201d Le\u00edda hoy en d\u00eda, quiz\u00e1 el maestro Azor\u00edn, como buen exponente de la generaci\u00f3n del 98, se quedase corto en esta valoraci\u00f3n, pues el legado de estos h\u00e9roes traspasa los l\u00edmites de la ideolog\u00eda y la \u00e9poca en la que ocurri\u00f3 el asedio de Baler. No en vano, en 1910, el brigadier general del Ej\u00e9rcito estadounidense Frederick Funston dej\u00f3 escrito que \u201cquien no se sienta animado a grandes hechos por esta modesta y sencilla historia de hero\u00edsmo y cumplimiento del deber, sin duda debe tener coraz\u00f3n de liebre\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos extra\u00f1os d\u00edas de teletrabajo, encierro familiar en casa, mensajes de whatsapp que destilan una psicosis soterrada y, finalmente, de una catarsis colectiva con el objetivo com\u00fan de doblar la curva de contagios por la pandemia del COVID 19, algunos tweets han mencionado la enorme capacidad de supervivencia que demostraron los h\u00e9roes de Baler [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":708,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[41,5,105,79,45,106,104,3],"class_list":["post-706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-posts-en-espanol","tag-asedio-a-la-iglesia-de-baler-es","tag-asedio-de-baler","tag-el-desastre-del-98","tag-espana-y-filipinas","tag-heroes-de-baler-es","tag-historia-de-espana","tag-luis-eduardo-aute","tag-ultimos-de-filipinas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=706"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":732,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/706\/revisions\/732"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/baleria.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}