{"id":266,"date":"2019-01-12T13:55:55","date_gmt":"2019-01-12T13:55:55","guid":{"rendered":"https:\/\/baleria.com\/wordpress\/?p=266"},"modified":"2019-01-12T14:08:21","modified_gmt":"2019-01-12T14:08:21","slug":"la-politica-ha-hecho-mucho-dano-a-la-historia-universal-de-los-ultimos-de-filipinas-que-traspasa-su-epoca-y-la-historia-de-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/baleria.com\/wp\/?p=266","title":{"rendered":"\u00abLa pol\u00edtica ha hecho mucho da\u00f1o a la historia universal de los \u00faltimos de Filipinas, que traspasa su \u00e9poca y la historia de Espa\u00f1a\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Desde que naci\u00f3, Jes\u00fas Valbuena (Valladolid, 1971) se acostumbr\u00f3 a escuchar a su familia materna, en Respenda de la Pe\u00f1a, en plena monta\u00f1a Palentina, hablando de los avatares de su bisabuelo, el palentino Jes\u00fas Garc\u00eda Quijano en Filipinas. Aquella historia del bisabuelo ha acompa\u00f1ado siempre a Valbuena, que 24 a\u00f1os despu\u00e9s de su primer viaje personal a aquel enclave ha dado forma al documental \u2018Los \u00faltimos de Filipinas: regreso a Baler\u2019, donde, a trav\u00e9s de la mirada de los descendientes de sitiadores y sitiados, propone un emotivo retorno al asedio militar m\u00e1s prolongado y parad\u00f3jico de la historia moderna.<\/p>\n<h1><strong>\u00abLa pol\u00edtica ha hecho mucho da\u00f1o a la historia universal de los \u00faltimos de Filipinas, que traspasa su \u00e9poca y la historia de Espa\u00f1a\u00bb<\/strong><\/h1>\n<p>C\u00c9SAR COMBARROS \/ VALLADOLID \/ AGENCIA ICAL<\/p>\n<p>Descargar PDF de la entrevista publicada en El Diario Palentino: <a href=\"https:\/\/baleria.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JES\u00daS-VALBUENA_ICAL.pdf\">JES\u00daS VALBUENA_ICAL<\/a><\/p>\n<p>Jes\u00fas Garc\u00eda Quijano fue uno de los cuatro castellanos y leoneses que integraban el \u00faltimo batall\u00f3n del imperio espa\u00f1ol, 55 hombres inseguros y mal armados que el 12 de febrero de 1898 llegaron a Baler, una peque\u00f1a aldea costera en Filipinas, para intentar frenar las revueltas anticoloniales y el intervencionismo estadounidense. Ellos ser\u00edan los \u00faltimos de Filipinas, h\u00e9roes que resistieron 337 d\u00edas el asedio filipino sin apenas municiones ni v\u00edveres, rodeados de selva, mar, monta\u00f1a y soledad. Su biznieto cuenta ahora su historia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le atrajo de la historia de su bisabuelo?<\/strong><\/p>\n<p>Siempre tuve la sensaci\u00f3n de que no se hab\u00eda hecho justicia, no s\u00f3lo al cabo Jes\u00fas Garc\u00eda Quijano, sino a toda esta Historia con may\u00fasculas. Me suscitaba mucha curiosidad saber m\u00e1s de lo que hab\u00eda pasado all\u00ed, saber si las historias que contaba el bisabuelo ten\u00edan parte de verdad o no, y siempre tuve la corazonada de que alg\u00fan d\u00eda, en la familia y en el pueblo, esto se conocer\u00eda y saldr\u00eda del anonimato y del olvido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 franjas de edades ten\u00edan los sitiados?<\/strong><\/p>\n<p>Los mandos eran algo mayores, rondaban los 30, pero el resto de hombres estaba m\u00e1s cerca de la veintena. Mi bisabuelo Jes\u00fas ten\u00eda 22 a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a Filipinas y 24 cuando regres\u00f3 del asedio, y era de los mayores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo acabaron all\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p>Hubo algunos voluntarios, pero la mayor\u00eda fueron reclutados por la fuerza y enviados a un lugar del mundo que ni siquiera sab\u00edan colocar en un mapa, porque sus familias no pudieron pagar la redenci\u00f3n del servicio militar en ultramar ( 2.000 pesetas de la \u00e9poca). En el caso de mi bisabuelo, le toc\u00f3 ir a su hermano Venancio, pero la familia decidi\u00f3 que fuera \u00e9l, porque era el peque\u00f1o y no ten\u00eda tantas obligaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 les permiti\u00f3 sobrevivir durante 337 d\u00edas en condiciones infrahumanas?<\/strong><\/p>\n<p>La propia ignorancia sobre lo que estaba ocurriendo. Ellos pensaban que, en cualquier momento, iban a rescatarles, porque ning\u00fan imperio deja tirado a un destacamento. Por otro lado, su apego a la vida, su esperanza de que, en cualquier momento, esa pesadilla iba a terminar, les permiti\u00f3 subsistir sin apenas comida, guardando la munici\u00f3n, cavando un pozo para conseguir agua, haciendo vigilancia las 24 horas&#8230; Sus principales enemigos fueron, por un lado, la epidemia de beriberi (que hizo que murieran 15 de los 19 fallecidos) y, por otra parte, la traici\u00f3n, porque seis desertores se pasaron al bando enemigo y cuatro de ellos dieron todo tipo de detalles sobre lo que ocurr\u00eda dentro. Por disparos enemigos s\u00f3lo murieron dos, y otros dos fueron fusilados en la iglesia la \u00faltima noche del asedio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hicieron los supervivientes al regresar a Espa\u00f1a?<\/strong><\/p>\n<p>Casi todos eran gente muy humilde. Volvieron a sus lugares de origen y retomaron sus tareas de anta\u00f1o. Ning\u00fan imperio trata bien a los soldados que han perdido una guerra. Aquel desastre fue el Vietnam espa\u00f1ol. Espa\u00f1a empez\u00f3 a mirar a otro lado y no quiso saber nada tras el trauma que le supuso perder las \u00faltimas colonias. Su epopeya cay\u00f3 en el anonimato y no volvieron a reunirse en vida.<\/p>\n<p>Entre los supervivientes parece que hubo un pacto no escrito de silencio. Las experiencias que vivieron ser\u00edan terribles\u2026 Convivir durante casi un a\u00f1o en 300 metros cuadrados, con 19 cad\u00e1veres al final&#8230; Hab\u00eda un listado donde ellos mismos pod\u00edan elegir d\u00f3nde les gustar\u00eda ser enterrados, y hac\u00edan apuestas sobre qui\u00e9n ser\u00eda el siguiente. S\u00f3lo el hedor a muerte que ten\u00eda que haber entre esas cuatro paredes tuvo que ser traum\u00e1tico.<\/p>\n<p>En el documental, el hijo de uno de ellos cuenta que a su padre empezaron a enterrarle y tuvieron que parar, porque vieron que se mov\u00eda\u2026 En cuanto a su alimentaci\u00f3n, se comieron la perrita del capit\u00e1n, culebras, cucarachas, todo lo que se mov\u00eda, hierbas&#8230; El hijo de otro de ellos nos cont\u00f3 que, en alg\u00fan momento, pudieron tener tentaci\u00f3n de probar la carne humana. Cuando vives una experiencia de esa magnitud y regresas a este mundo desde el otro lado de la muerte intentas retomar tu vida cotidiana. Si adem\u00e1s ves que rechazan hasta tu pensi\u00f3n por invalidez, no creo que sea plato de gusto recordar nada.<\/p>\n<p><strong>Los infortunios de su bisabuelo no terminaron al regresar a Espa\u00f1a&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>En plena guerra civil, mientras araba unas tierras en Villamayor, tiraron una bomba y qued\u00f3 totalmente paral\u00edtico desde 1936. Adem\u00e1s, durante la guerra, su hijo Fortunato, mi abuelo, fue un l\u00edder minero en la cuenca de Asturias, y tras el conflicto la familia sufri\u00f3 las represalias. Esta historia cay\u00f3 en el olvido hasta que en 1945, en la campa\u00f1a del cincuentenario, con Espa\u00f1a pr\u00e1cticamente aislada internacionalmente, se politiza el relato y se estrena la pel\u00edcula \u2018Los \u00faltimos de Filipinas\u2019, de Antonio Rom\u00e1n, con Fernando Rey, Manolo Mor\u00e1n, Tony Leblanc\u2026 Cuando se estrena, 8 de los 33 supervivientes, m\u00e1s los dos frailes que tambi\u00e9n sobrevivieron, segu\u00edan vivos, y de esos 8, tres hab\u00edan tenido hijos que quedaron en el bando nacional, y cinco en el republicano, entre ellos mi bisabuelo.<\/p>\n<p>Por parte de los descendientes, hay una sensaci\u00f3n generalizada de que no se le ha hecho justicia al grupo. Parece que la derecha ha dicho \u2018esta historia est\u00e1 bien como est\u00e1\u2019 y la izquierda ha pensado que esto era un cuento militar imperialista. A los nacionalistas, pese a que hab\u00eda cuatro catalanes en el grupo, no les ha parecido interesante; ni a los canarios, ni a los valencianos&#8230; La pol\u00edtica ha hecho mucho da\u00f1o a esta historia universal, que traspasa su \u00e9poca y la historia de Espa\u00f1a, porque es el sitio militar m\u00e1s duradero de la historia moderna. No hay parang\u00f3n de un episodio similar, donde acaben vencedores y vencidos reconoci\u00e9ndose mutuamente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 queda hoy de su historia?<\/strong><\/p>\n<p>Los descendientes de los h\u00e9roes de Baler continuamos la lucha contra el olvido. 115 a\u00f1os despu\u00e9s, nos negamos a rendirnos. Ellos lucharon dentro de aquellas cuatro paredes para que no se les olvidara all\u00ed y as\u00ed lograron sobrevivir, y esa lucha nos la han contagiado y la vamos a mantener. Cuanto m\u00e1s se conozca de aquello, mejor no solo para los descendientes de Baler, sino para los espa\u00f1oles en general. El Desastre explica muchas de las cosas que han pasado en el siglo XX en este pa\u00eds: es entonces cuando surgen los nacionalismos vasco y catal\u00e1n, y hay quien dice que fue incluso el preludio de la guerra civil, tras el trauma de perder la grandeza imperial.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la principal lecci\u00f3n que deber\u00edamos aprender de aquel suceso y del oscurantismo con que se ha gestionado despu\u00e9s lo que all\u00ed sucedi\u00f3?<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Yo me he quedado con varias. Una es que hay que tener humildad en las victorias, como la tuvieron los filipinos, de saber reconocer al otro y estar a la altura de la humanidad; tambi\u00e9n hay que tener dignidad en la derrota, como la tuvieron los nuestros, de no capitular y, si era preciso, morir matando. A m\u00ed me ha ense\u00f1ado que en la vida no hay que mirar en t\u00e9rminos de vencedores y vencidos. Aquello nos tiene que servir para reflexionar sobre c\u00f3mo somos los espa\u00f1oles ante nuestra historia, y darnos cuenta hoy en d\u00eda de que somos capaces de destruir nuestros mayores logros, y de sacarnos los ojos los unos a los otros antes de reconocer nuestros propios m\u00e9ritos. El libro de Mart\u00edn Cerezo \u2018El sitio de Baler: notas y recuerdos\u2019, considerado la fuente oficial de lo que all\u00ed ocurri\u00f3, se tradujo al ingl\u00e9s en 1910 y se convirti\u00f3 en lectura recomendada en West Point y en todas las academias militares de Estados Unidos, sobre c\u00f3mo te tienes que atrincherar, organizar los turnos de vigilancia&#8230; Si esto hubiera sido historia de EEUU, Alemania, Francia o Reino Unido, probablemente se ense\u00f1ar\u00eda en las escuelas. El sitio de El \u00c1lamo fueron dos semanas y lo conoce cualquiera, y sin embargo entre los espa\u00f1oles&#8230;<\/p>\n<h1><strong>\u00abPoco a poco se les rescata del olvido\u00bb<\/strong><\/h1>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tendr\u00eda que pasar para que por fin se haga justicia a aquellos h\u00e9roes?<\/strong><\/p>\n<p>Bastar\u00eda con darle una Cruz Laureada de San Fernando colectiva a la tropa, que es lo que en su momento ten\u00eda que haberse hecho. Nunca es tarde si la dicha es buena. Que el propio m\u00e9dico Rogelio Vigil de Qui\u00f1ones no tenga una laureada, \u00e9l, que fue un h\u00e9roe entre los h\u00e9roes, porque combati\u00f3 la epidemia del beriberi. Con eso se les reconocer\u00eda el valor militar que tuvieron. Por otra parte, poco a poco se les est\u00e1 haciendo justicia al rescatarles del olvido en sus lugares de origen, dando su nombre a una calle, levant\u00e1ndoles un mausoleo o con iniciativas similares.<\/p>\n<p><strong>En 1993, con 21 a\u00f1os, viaj\u00f3 por primera vez a Baler. \u00bfQu\u00e9 sensaciones vivi\u00f3 all\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p>Acababa de terminar la carrera y ten\u00eda que hacer la mili. Con unos amigos decid\u00ed iniciar un viaje por Asia. Primero fuimos desde China a Bangkok, y luego la idea era volver a Filipinas y, de nuevo, a China, donde est\u00e1bamos trabajando en una universidad. En Tailandia me ca\u00ed de una moto y me hice una herida grave en el pie. Estuve inmovilizado dos semanas y, con la humedad, la herida no cicatrizaba. En cuanto pude moverme le dije a mis amigos que me iba a Baler y que all\u00ed les esperar\u00eda. Pas\u00e9 por el Instituto Cervantes de Manila, donde hice acopio de libros sobre la historia colonial y los \u00faltimos de Filipinas, y me fui a Baler, cruzando la selva en un jeep atestado de gente, a trav\u00e9s de las monta\u00f1as. Al llegar all\u00ed s\u00f3lo hab\u00eda una casa de hu\u00e9spedes donde me aloj\u00e9. Llov\u00eda a mares y estuve dos semanas leyendo sin parar. Ten\u00eda pr\u00e1cticamente la misma edad que mi bisabuelo, que tambi\u00e9n se llamaba Jes\u00fas, cuando \u00e9l sali\u00f3 de Baler cojo, con una herida de bala en el tal\u00f3n del pie izquierdo, que no cicatrizaba. Aquella sensaci\u00f3n de vagar por el pueblo y sinti\u00e9ndome tan lejos de casa, me hizo ponerme en el lugar de lo que \u00e9l hab\u00eda podido vivir all\u00ed\u2026 Fueron unas semanas que me marcaron de por vida. Me conectaron con \u00e9l, con la historia de la familia, con el af\u00e1n por aprender historia, con el mundo del periodismo y la comunicaci\u00f3n, con las ganas de mirar m\u00e1s all\u00e1 de lo que uno ve a simple vista.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo decidi\u00f3 rodar su documental?<\/strong><\/p>\n<p>En 2003 hicimos para L\u00ednea 900 (TVE) el reportaje Los hijos de Baler, donde documentamos el sentir de varios descendientes espa\u00f1oles y contamos qu\u00e9 fue de ellos cuando volvieron. Aquel trabajo gust\u00f3 bastante y, al terminarlo, planteamos hacer un largometraje para afrontar la visi\u00f3n filipina. Desde mi primer viaje all\u00ed, en 1993, ten\u00eda la duda de por qu\u00e9 esta historia estuvo oculta tambi\u00e9n en Filipinas durante m\u00e1s de cien a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se hab\u00eda silenciado all\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p>Baler era una aldea con apenas 2.000 vecinos, y el maestro de espa\u00f1ol del pueblo, Lucio Quez\u00f3n, fue asesinado justo antes de que comenzara el asedio, acusado de colaboracionismo con los espa\u00f1oles. Su hijo, que en aquel momento ten\u00eda 17 a\u00f1os, era Manuel Quez\u00f3n, que despu\u00e9s lleg\u00f3 a ser presidente y padre de la Rep\u00fablica de Filipinas en los a\u00f1os 30, cuando casi se emanciparon de Estados Unidos. Durante toda su vida, Manuel persigui\u00f3 a los que hab\u00edan matado a su padre. Varios de los cabecillas del sitio, como Norberto Valenzuela, fueron encarcelados y torturados en la c\u00e1rcel. Nadie en el pueblo de Baler quer\u00eda contar su participaci\u00f3n en el asedio, por temor a ser acusados del asesinato del maestro Lucio, hasta que cien a\u00f1os despu\u00e9s, un descendiente, el senador Edgardo Angara, se dio cuenta de la enorme potencia que tiene esa historia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue laborioso encontrar a los descendientes de los sitiadores?<\/strong><\/p>\n<p>Llegamos a ellos a trav\u00e9s de gente local, de la profesora del pueblo, del senador Edgardo Angara\u2026 Empezamos a conocer familias que ten\u00edan que ver con los apellidos de los que asediaban la iglesia y a recabar much\u00edsima documentaci\u00f3n, grabando m\u00e1s de 50 horas de entrevistas en tagalo, en ingl\u00e9s, en espa\u00f1ol, sin la prisa de tener listo el documental con motivo de una efem\u00e9ride. Luego se fueron cruzando cosas en el camino que nos permitieron grabar m\u00e1s material, como el hermanamiento entre Viduerna y Baler, o entre las provincias de Palencia y Aurora.<\/p>\n<p><strong>Tuvo que ser dif\u00edcil decidir qu\u00e9 material se quedaba fuera y c\u00f3mo lo estructuraba.<\/strong><\/p>\n<p>Primero hicimos acopio de material en alta definici\u00f3n por el af\u00e1n de conocer m\u00e1s y<br \/>\nm\u00e1s. Cuando me hicieron hijo adoptivo de Baler, en 2006, nos pidieron que present\u00e1ramos all\u00ed el documental. Proyectamos una pel\u00edcula de 83 minutos, que no ten\u00eda el equilibrio ni el ritmo adecuados. Era una sucesi\u00f3n de personas hablando. Me qued\u00e9 con la sensaci\u00f3n de que hay que ser muy manta para hacer un mal documental con una historia tan buena como la de Baler y estaba bastante desanimado, porque es un deporte muy caro este de hacer documentales. Ya estaba terminado, hab\u00eda sido un esfuerzo muy grande, lo ten\u00edamos listo para comercializarlo, pero pens\u00e9 que cuando fuera mayor, al verlo pensar\u00eda que no le hab\u00eda hecho justicia a la belleza de esta historia\u2026<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le hizo parar y rehacer la pel\u00edcula?<\/strong><\/p>\n<p>Conoc\u00ed a Eduardo Aute, nacido en Manila precisamente, uno de mis artistas favoritos, y le cont\u00e9 que hab\u00eda hecho un documental sobre Filipinas con el que no estaba satisfecho. Le propuse reescribirlo y que \u00e9l lo locutara, narrando desde una tercera persona. Se sum\u00f3 al proyecto y ha hecho un trabajo magn\u00edfico. Incluso ha interpretado una versi\u00f3n in\u00e9dita para del Yo te dir\u00e9 a la guitarra. Luego descubrimos el mundo del 3D y la posibilidad de recrear el pueblo y qu\u00e9 pas\u00f3 en la iglesia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que naci\u00f3, Jes\u00fas Valbuena (Valladolid, 1971) se acostumbr\u00f3 a escuchar a su familia materna, en Respenda de la Pe\u00f1a, en plena monta\u00f1a Palentina, hablando de los avatares de su bisabuelo, el palentino Jes\u00fas Garc\u00eda Quijano en Filipinas. 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